Un Lincoln Continental 1973 altamente personalizado, apodado Mark IV Bugazzi, saldrá a subasta el próximo mes. Construido en California por Hollywood Coach Builders durante la década de 1970, este vehículo es un sorprendente ejemplo de extravagancia automovilística. Sólo se produjeron unos 12 Bugazzi, y se sabe que sólo dos sobreviven en la actualidad.
Modificaciones corporales radicales
El Bugazzi destaca por su exterior ampliamente renovado. Los paneles de la carrocería originales se descartaron en gran medida en favor de reemplazos fabricados a medida, creando una apariencia que combina lujo y diseño exagerado. El frente presenta una imponente parrilla cromada que recuerda a Rolls-Royce, combinada con faros circulares encerrados en marcos cuadrados cromados. Los paneles de los cuartos delanteros se extienden dramáticamente más allá del parachoques, enfatizando aún más la imponente presencia del automóvil.
La mitad trasera es igualmente espectacular, con un techo rediseñado, paneles traseros modificados y una nueva tapa del maletero que incluye un soporte para rueda de repuesto. El vehículo tiene un acabado en Gold Pearl transparente con detalles en Ice Pearl y gráficos pintados a mano, lo que aumenta su estética extravagante.
Un interior cargado de granito
Lo que realmente distingue al Bugazzi es su interior. Piezas sólidas de granito adornan el túnel de transmisión, la consola trasera y los paneles de las cuatro puertas. Si bien es visualmente impactante, la presencia del granito plantea preocupaciones prácticas: en caso de una frenada repentina, el granito bien puede ser el pasajero más firme en el interior. Los asientos y el tablero también se han rediseñado a medida.
Detalles mecánicos
La potencia proviene de un motor V8 de 460 pulgadas cúbicas combinado con una transmisión automática tomada de un Chevrolet Corvette C6. No se ha publicado ningún precio estimado, pero es probable que el Bugazzi atraiga a compradores que aprecian creaciones únicas y llamativas.
El Bugazzi representa un enfoque audaz y casi absurdo para la personalización automotriz. El propietario enfrentará muchas preguntas de vecinos y transeúntes, pero la pura audacia del automóvil lo convierte en una pieza memorable de la historia del automóvil.
