Alpine, la división de automóviles deportivos de Renault, está preparando la próxima generación del A110 principalmente como vehículo eléctrico. Sin embargo, el diseño de la plataforma subyacente deja espacio para una variante de motor de gasolina en el futuro, ofreciendo flexibilidad en mercados donde persiste la demanda de motores de combustión.
La plataforma de rendimiento alpino (APP)
La nueva plataforma del A110, denominada Alpine Performance Platform (APP), está diseñada para vehículos eléctricos de alto rendimiento. Utiliza una arquitectura eléctrica de 800 V para una carga rápida de CC e incluye una configuración de motor dual con vectorización activa de par para un manejo preciso. El APP utiliza una estructura liviana de aluminio adherido, similar a la de Lotus Elise y Evora, para maximizar la rigidez y minimizar el peso.
El diseño exclusivo de la batería permite el potencial híbrido
A diferencia de muchas plataformas de vehículos eléctricos dedicadas con un único paquete de baterías debajo del piso, Alpine ha optado por una configuración dividida de dos baterías: una debajo del capó y otra más grande detrás de la cabina de pasajeros. Esta disposición inusual permite una posición de asiento más baja y una ergonomía mejorada, pero también abre la puerta a futuras variantes de motores de combustión interna (ICE).
Según el director general de Alpine, Philippe Krief, “con algunas pequeñas modificaciones… podemos acomodar un motor, una caja de cambios, un tanque de combustible y todo lo necesario” porque la ubicación de la batería existente imita el espacio ocupado por un diseño tradicional de motor central.
Estrategia de mercado: reingreso a EE. UU. y enfoque en modelos centrales
El segmento de mercado objetivo del A110 comprende aproximadamente 350.000 vehículos al año, y la mitad de esas ventas se realizan en Estados Unidos. A pesar de haber dejado de lado los planes para un lanzamiento en EE. UU. debido a incertidumbres arancelarias, Alpine puede revisar esta estrategia dado el potencial de variantes de ICE en ciertos mercados.
En particular, Alpine ha descartado planes para SUV más grandes y ha optado por concentrarse en desarrollar variaciones del A110, incluido un modelo 2+2 con baterías colocadas debajo del piso. Esto indica un compromiso con la herencia de autos deportivos de la marca en lugar de una expansión al abarrotado espacio de los SUV.
En conclusión: Alpine está dando prioridad al rendimiento eléctrico con el próximo A110, pero sabiamente mantiene la puerta abierta a las versiones de gasolina cuando existe demanda. Al centrarse en el A110 y sus derivados, en lugar de diversificarse hacia los SUV, Alpine está reforzando su identidad como fabricante dedicado de automóviles deportivos.





























