La división Performance (M) de BMW advierte que las cajas de cambios manuales pronto dejarán de estar disponibles en sus vehículos. La decisión se debe tanto a la complejidad de la ingeniería como a la disminución de la demanda de los consumidores, a pesar de que un notable 40% de los compradores M seguirá eligiendo manuales a partir de 2025.
Desafíos de ingeniería y demanda en disminución
Frank van Meel, director de BMW M, afirmó sin rodeos que desde una perspectiva de ingeniería, mantener las transmisiones manuales “realmente no tiene sentido” a largo plazo. El problema central es que desarrollar cajas de cambios manuales completamente nuevas se vuelve cada vez más difícil a medida que el segmento del mercado se reduce. Los proveedores están menos dispuestos a invertir en un nicho cada vez menor, lo que hace que las iteraciones futuras sean inciertas.
“En el futuro será bastante difícil desarrollar cajas de cambios completamente nuevas porque el segmento del mercado es bastante pequeño y los proveedores no están muy interesados en hacer algo así”. – Frank van Meel, director de BMW M
Esta no es una postura nueva de van Meel, quien anteriormente instó a los clientes a comprar modelos M manuales ahora si querían uno. La realidad es que las tecnologías automáticas y de doble embrague que avanzan rápidamente siguen superando a las manuales en muchos aspectos, mientras que menos compradores dan prioridad a la experiencia tradicional.
Modelos actuales y perspectivas futuras
Actualmente, BMW M ofrece opciones manuales en los M2, M3, M4 y Z4 (con el paquete Handschalter). Sin embargo, está previsto que el Z4 deje de fabricarse a finales de 2026, y el futuro de los manuales en las próximas generaciones del Serie 3 y el M3 no está claro.
Por qué esto es importante: El cambio refleja una tendencia más amplia en la industria automotriz, donde los fabricantes de automóviles están racionalizando la producción para centrarse en opciones más rentables y de mayor volumen. Si bien BMW M tiene la intención de mantener los manuales disponibles durante unos años más para apaciguar a los entusiastas, la viabilidad a largo plazo es cuestionable.
Es probable que la decisión decepcione a muchos puristas de la conducción, pero las realidades económicas y de ingeniería se están volviendo decisivamente en contra de la transmisión manual.
En última instancia, aunque el manual tiene un valor sentimental para algunos, su futuro práctico dentro de BMW M parece cada vez más incierto.




























