El gigante chino de vehículos eléctricos (EV) BYD ha anunciado su objetivo de vender 1,3 millones de vehículos en el extranjero en 2026, lo que supone un aumento significativo del 25 % con respecto a sus 1,04 millones de entregas internacionales en 2025. Este ambicioso objetivo subraya la rápida expansión de la compañía más allá de su mercado nacional, solidificando su posición como un importante actor mundial de vehículos eléctricos.
Rápida expansión internacional
La trayectoria de crecimiento de BYD es evidente en su desempeño reciente: las ventas en el extranjero superaron las cifras totales de 2024 solo en 2025. El alcance de la empresa ahora abarca más de 110 países y regiones, con una actividad cada vez mayor en Europa, América Latina y el Sudeste Asiático. Esta agresiva expansión no se trata sólo de exportar vehículos; BYD está construyendo activamente instalaciones de producción localizadas para satisfacer la demanda internacional.
Estrategia de producción localizada
BYD ya ha completado y puesto en marcha plantas de vehículos de pasajeros en Tailandia, Uzbekistán y Brasil. La primera fábrica europea de la empresa, en Hungría, también está a punto de entrar en funcionamiento. Esta estrategia de establecer centros de fabricación locales reduce los costos de envío, evita los aranceles de importación y respalda tiempos de entrega más rápidos, factores clave en los mercados globales competitivos.
Actuación 2025: un panorama mixto
En 2025, BYD vendió aproximadamente 4,6 millones de vehículos de nueva energía (NEV) en total, incluidos 2,26 millones de vehículos eléctricos de batería (BEV). Si bien la mayoría de las ventas siguen siendo nacionales, los 1,04 millones de entregas en el extranjero indican un cambio sustancial en la estrategia global de BYD. El éxito de la compañía se atribuye en parte a su enfoque de tren motriz dual, que ofrece tanto BEV como híbridos enchufables, que satisfacen las diversas preferencias de los consumidores.
Perspectivas de los analistas y proyecciones futuras
Analistas externos, como Citigroup, estimaron anteriormente que BYD podría apuntar a volúmenes de exportación aún mayores, de 1,5 a 1,6 millones de unidades para 2026. Esto sugiere que el objetivo declarado de BYD de 1,3 millones puede ser conservador, con espacio para una mayor revisión al alza dependiendo de las condiciones del mercado y la capacidad de producción.
La expansión internacional de BYD ya no es una cuestión de si, sino de cuán rápido la compañía se establecerá como una fuerza dominante en los mercados globales de vehículos eléctricos.
El compromiso de la empresa con la producción localizada, combinado con sus agresivos objetivos de ventas, la posiciona para un crecimiento continuo en los próximos años. Es probable que esta tendencia intensifique la competencia entre los fabricantes de automóviles en todo el mundo, obligando a otros a adaptarse e innovar para mantener su participación de mercado.




























