Impulso radical de eficiencia de Ford para una camioneta eléctrica de 30.000 dólares: cada milímetro cuenta

6

Ford está rediseñando radicalmente la forma en que se construyen las camionetas eléctricas, apuntando a un modelo de $30,000 para 2027. En lugar de simplemente agregar baterías más grandes para resolver la ansiedad por el alcance, la compañía está obsesivamente enfocada en cada detalle de eficiencia, incluso hasta milímetros de altura del techo. Esto no es sólo una mejora incremental; es un enfoque fundamentalmente diferente para el desarrollo de vehículos eléctricos.

El costo de los milímetros

La idea central es una simplicidad brutal: cada componente innecesario, cada milímetro extra de resistencia, agrega costo. Ford afirma que elevar el techo tan solo 1 mm aumenta el costo de la batería en $1,30 o reduce la autonomía en 0,055 millas. Este nivel extremo de optimización impulsó el proceso de diseño, lo que obligó a los ingenieros a cuantificar las compensaciones en términos financieros precisos.

No se trata de lujo o características; se trata de asequibilidad básica. La nueva plataforma Universal EV de la compañía se centrará en materiales livianos (como piezas unifundidas de aluminio con una ventaja de peso del 27 % sobre los competidores) y un diseño aerodinámico (espejos laterales un 20 % más pequeños que agregan 1,5 millas de alcance).

Costos de la batería y eficiencia del sistema

Ford no sólo está tomando atajos en el vehículo en sí; están rediseñando todo el ecosistema de carga. Actualmente, las baterías representan el 40% del coste de un vehículo eléctrico y el 25% de su peso, por lo que más grande no siempre es mejor. El nuevo camión utilizará un paquete de baterías rentable de fosfato de hierro y litio (LFP) y un sistema de frenado regenerativo mejorado para ahorrar $100 en costos de batería.

Fundamentalmente, Ford también está abordando el desperdicio de energía interno. Las ineficiencias en la conversión de energía (carga, conversión de voltaje) pueden consumir una cantidad significativa de energía. La empresa desarrolló su propio software interno y un sistema de carga totalmente eléctrico para maximizar la eficiencia y la vida útil de la batería.

Arquitectura optimizada

La nueva camioneta contará con un arnés de cableado radicalmente simplificado: 4,000 pies más corto y 22 libras más liviano que los vehículos eléctricos de primera generación de Ford. El vehículo también utilizará sólo dos componentes estructurales en comparación con los 146 que se encuentran en el Maverick, lo que reducirá aún más el peso y la complejidad.

Por qué esto es importante

No se trata sólo de un camión más barato; es un desafío para la industria. La mayoría de los fabricantes de automóviles persiguen el alcance lanzando baterías más grandes al problema. Ford apuesta a que la eficiencia, combinada con una batería más pequeña, puede ofrecer un vehículo eléctrico asequible sin sacrificar la practicidad. Si tiene éxito, este enfoque podría alterar el mercado y obligar a los competidores a repensar sus estrategias de vehículos eléctricos. Hay mucho en juego: la adopción masiva de vehículos eléctricos depende de la asequibilidad, y Ford está dando un paso audaz para liderar el camino.