Ford lanza el Mustang GTD de 815 CV: una década en desarrollo

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El nuevo Mustang GTD de Ford no es sólo un coche de carretera de alto rendimiento; es la culminación de una ambición de una década de competir en Le Mans. La historia comienza con un intento fallido de competir con un Mustang en carreras de resistencia, lo que finalmente llevó a los ingenieros a desarrollar en secreto el Ford GT, un auto de carreras que luego se convirtió en un auto de calle. Ahora, con el GTD, Ford parece decidido a eliminar esa picazón de carreras del Mustang original.

El camino a Le Mans

A principios de la década de 2010, Ford consideró regresar a Le Mans con un Mustang, con el objetivo de una estrategia de “ganar el domingo, vender el lunes”. Sin embargo, el tamaño y la forma del coche resultaron problemáticos para la categoría GTE; A pesar de los ajustes de potencia, los ingenieros concluyeron que no podía competir de manera efectiva. En cambio, desarrollaron el GT, un auto de carreras estrecho y bajo que dominaba la competencia con tanta fuerza que a menudo tenía restringida su potencia.

El proyecto Mustang persistió. Una década más tarde, Ford creó una variante de clase GT3, desarrollada conjuntamente con Multimatic (una empresa de ingeniería canadiense). Este corredor logró un podio en Le Mans, allanando el camino para el GTD de carretera. La persistencia de Ford resalta el compromiso a largo plazo de la compañía con el desempeño inspirado en la pista.

Ingeniería de la Bestia

El Mustang GTD es esencialmente una versión legal para circular de su hermano de carreras. Las características clave incluyen una caja de cambios montada en la parte trasera, suspensión sintonizada Multimatic y un V8 sobrealimentado de 5.2 litros con colector seco, una novedad en los Mustang de carretera. El motor mantiene un orden de encendido transversal, generando el rugido inconfundible de un auténtico V8 americano.

La potencia bruta del GTD (815 CV) y el agresivo sonido del escape no son dignos de disculpa. En la América rural, donde los V8 son comunes, este automóvil se integra con el paisaje. Pero en otros lugares, su presencia es imposible de ignorar.

Por qué esto es importante

El Mustang GTD representa más que una simple mejora de rendimiento. Es un testimonio de la dedicación en ingeniería de Ford, que demuestra cómo la tecnología de carreras puede dar forma a los autos de producción. El GTD también subraya el cambio de la industria hacia vehículos de carretera centrados en la pista, desdibujando la línea entre la calle y el circuito. Este coche no sólo es rápido; es una declaración de intenciones que señala la ambición de Ford de competir en los niveles más altos del automovilismo.

El GTD es un audaz recordatorio de que los sueños automotrices, incluso aquellos retrasados ​​por una década, pueden eventualmente materializarse en potencia explosiva y sonido desenfrenado.