Geely Auto Group se ha convertido en el primer fabricante de automóviles chino en recibir la certificación regulatoria europea para su sistema avanzado de asistencia al conductor (ADAS), lo que marca un importante paso adelante para la tecnología automotriz del país en el escenario internacional. El sistema “G-ASD”, desarrollado por Afari Technology, filial de Geely, recibió la certificación ONU R171 el 13 de marzo, despejando el camino para su implementación en vehículos europeos en junio de 2026.
Qué significa esto para Geely y China
Esta certificación es crucial porque agiliza el acceso al mercado. La aprobación ONU R171 actúa como un “pasaporte” que permite que los vehículos con el sistema certificado se vendan legalmente en todos los estados miembros de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa sin aprobaciones de países individuales. Anteriormente, solo BMW había logrado este hito, a finales de 2025, lo que convierte el éxito de Geely en una primicia notable para un fabricante chino.
El lanzamiento inicial se centrará en los vehículos Lotus en Europa este mes de junio; Lotus es una marca británica que ahora es propiedad de Lotus Technology, a su vez una subsidiaria de Geely Holding Group. La certificación no se trata sólo del éxito de Geely, sino de la ambición de China de competir en la carrera mundial de tecnología automotriz.
Regulaciones europeas y dinámica del mercado
El CTO de Geely, Li Chuanhai, señala que las regulaciones europeas actuales limitan la funcionalidad del sistema a la asistencia en carretera. Las funciones de navegación urbana más avanzadas, comunes en China, aún no han sido aprobadas debido a estándares de seguridad más estrictos. Sin embargo, Li enfatiza que las autoridades europeas no se oponen inherentemente a la innovación y señala a Mercedes-Benz como el primer fabricante de automóviles del mundo en lograr la certificación de conducción autónoma de nivel 3 en Europa.
El mercado europeo está evolucionando rápidamente y la demanda de los consumidores de funciones de conducción inteligentes está creciendo. La investigación de McKinsey sugiere que los vehículos totalmente autónomos podrían representar 25% de las ventas de automóviles en Europa para 2035. Esto presenta una oportunidad sustancial para Geely y otras empresas chinas.
Expansión global y desafíos
Otros fabricantes de automóviles chinos, incluidos XPeng y Nio, ya están equipando modelos de exportación con sistemas básicos de asistencia al conductor. Proveedores como iMotion y Zhuoyu Technology están estableciendo operaciones en el extranjero para respaldar esta expansión, construyendo infraestructura de servicios e I+D local.
Sin embargo, aún quedan obstáculos importantes. Los vehículos inteligentes requieren servicios de ciclo de vida continuo, incluida la recopilación de datos y la transmisión transfronteriza, lo que genera preocupaciones regulatorias y de seguridad de los datos.
Las tensiones geopolíticas también son un factor. El gobierno de Estados Unidos ha anunciado planes para eliminar gradualmente de su mercado los vehículos conectados fabricados en China a partir de 2027, y otras naciones están endureciendo los controles de importación y exportación de tecnología de vehículos inteligentes conectados.
Mirando hacia el futuro
A pesar de estos desafíos, Geely sigue siendo optimista y afirma que las empresas chinas son líderes en tecnologías de asistencia al conductor. La compañía planea integrar el sistema G-ASD en sus vehículos Geely, Zeekr y Lynk & Co para los mercados extranjeros. Esta medida es parte de una tendencia más amplia: la tecnología automotriz china ya no se limita a los mercados nacionales y la expansión internacional es ahora inevitable.
La certificación marca un paso crucial para Geely y China, señalando un cambio en el panorama automotriz global. La carrera por dominar la tecnología de vehículos inteligentes se está intensificando y las empresas chinas están decididas a desempeñar un papel de liderazgo.






























