Jaguar está atravesando una transformación radical, con el objetivo de convertirse en una marca de lujo que rivalice con Bentley en ventas. El nuevo espíritu de “No copiar nada” de la compañía, presentado con el concepto Type 00, no se trata de pura originalidad, sino de redescubrir lo que hizo que los Jaguars fueran icónicos en primer lugar. En lugar de comparar a los competidores, los ingenieros de Jaguar han dedicado tiempo a conducir modelos clásicos para capturar la sensación de una verdadera experiencia Jaguar.
El principio básico: “¿Cómo se siente?”
El enfoque es sorprendentemente analógico en un mundo obsesionado con los datos. El jefe de ingeniería de Jaguar, Jon Darlington, explica que el equipo no midió coches viejos; ellos los condujeron. El objetivo no era replicar especificaciones, sino interiorizar las cualidades subjetivas que definían a los Jaguars anteriores: el manejo, la entrega de potencia y la conexión general entre el conductor y la máquina.
Los clásicos como referentes
El proceso de desarrollo se centró en modelos icónicos. Un E-Type Serie I bellamente mantenido, con su desafiante caja de cambios y su motor en bruto, sirvió como base. Más tarde, un refinado Serie III V12 E-Type demostró cómo Jaguar evolucionó hasta convertirse en un gran turismo sin perder su carácter. El XJ de 1973 y el XJC de 1978 (particularmente este último) se consideraron cruciales, ya que el XJC encarnaba el equilibrio entre comodidad y control que Jaguar busca en su nuevo GT.
Por qué son importantes estos coches
La selección no fue arbitraria. Estos modelos representan épocas clave en la historia de Jaguar. La conexión visceral del E-Type, la combinación de lujo y aplomo del XJ y el manejo seguro del XJC son piedras de toque para el vehículo eléctrico moderno. Darlington enfatiza que el objetivo no es imitar perfectamente estos autos, sino destilar su esencia en un paquete contemporáneo.
El GT eléctrico: una interpretación moderna
El próximo GT eléctrico de cuatro puertas de Jaguar está diseñado para capturar este espíritu. El largo capó y la silueta inclinada hacia atrás reflejan deliberadamente las proporciones del E-Type, señalando de inmediato su herencia. El énfasis está en la comodidad, la compostura y la sensación de “respirar con la carretera”, cualidades que Jaguar cree que se han perdido en muchos vehículos eléctricos de alto rendimiento modernos.
Evitar los extremos
Si bien se consideraron modelos como el XJ220 y el F-Type, se consideraron menos relevantes para la misión principal del nuevo GT. El XJ220, aunque icónico, es demasiado extremo para el uso diario, mientras que la postura baja y el enfoque agresivo del F-Type no se traducen directamente en un gran turismo de cuatro puertas. Jaguar se centra en una experiencia más equilibrada.
Un riesgo calculado
El cambio de marca y la revisión del producto son ambiciosos. El director de marketing de producto, Tom Bury, expresa su confianza en que el nuevo enfoque tendrá éxito, a pesar de los desafíos del mercado de vehículos eléctricos. El objetivo no es sólo construir un automóvil eléctrico, sino crear un verdadero Jaguar, uno que encarne el legado de la marca y al mismo tiempo abrace el futuro.
En última instancia, Jaguar apuesta a que mirando hacia atrás podrá acelerar hacia adelante. La estrategia se basa en recuperar las cualidades intangibles que alguna vez definieron la marca y entregarlas en un paquete moderno.





























