Mercedes-Benz planea mantener la relevancia de su hatchback Clase A hasta el final de la década mediante la transición a un tren motriz totalmente eléctrico en el modelo de próxima generación. El actual Clase A, lanzado en 2018, permanecerá en producción hasta 2028, con un traslado de la fabricación a la planta de Kecskemet en Hungría. Este movimiento permite a la fábrica de Rastatt en Alemania centrarse en el CLA de próxima generación.
Turno de producción y plataforma MMA
Según Robert Lesnik, director de diseño exterior de Mercedes, la planta húngara está preparada para acoger la Clase A de próxima generación. La plataforma MMA (Mercedes Modular Architecture) de la compañía jugará un papel clave en esta transición. Lesnik enfatizó la flexibilidad de la plataforma, destacando su capacidad para soportar sistemas de propulsión tanto eléctricos como híbridos.
“La plataforma MMA es flexible, lo cual es genial porque en el futuro tendremos que cambiar de opinión más rápido que ahora”.
— Robert Lesnik, director de diseño exterior de Mercedes-Benz
Quinto modelo MMA: Clase A Eléctrico
Diseñado originalmente para cuatro modelos compactos (CLA, CLA Shooting Brake, GLA y GLB), Mercedes ampliará la plataforma MMA para incluir una Clase A totalmente eléctrica. Este movimiento posiciona a Mercedes para competir directamente con próximos rivales eléctricos como el Audi A3 e-tron. A diferencia del diseño de cabina adelantada previsto por Audi, la Clase A conservará una silueta más tradicional y elegante.
Diseño y tren motriz
Mercedes evitará la controvertida forma aerodinámica de sus modelos EQE y EQS, optando en su lugar por un diseño con cabina trasera similar al CLA. Esto significa un capó más largo y un perfil más convencional para la Clase A eléctrica. El vehículo aprovechará el mismo tren motriz eléctrico que el CLA, con la flexibilidad de acomodar también una unidad híbrida desarrollada para los estándares de emisiones Euro 7 que entrarán en vigor en 2027.
La nueva Clase A no volverá a la forma erguida de los modelos originales de finales de los años 90, sino que mantendrá una apariencia más moderna y elegante. El tren motriz totalmente eléctrico garantiza que la Clase A siga siendo competitiva en el mercado de los hatchbacks premium en rápida evolución.
La transición a la energía eléctrica asegura el futuro de la Clase A, asegurando que seguirá siendo una oferta clave en la línea compacta de Mercedes-Benz hasta bien entrada la próxima década.





























