La inmejorable oferta de motores de Ford: cómo Cosworth DFV dominó la Fórmula 1

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La inmejorable oferta de motores de Ford: cómo Cosworth DFV dominó la Fórmula 1

El motor Ford-Cosworth DFV se erige como el motor de mayor éxito en la historia de la Fórmula 1, consiguiendo 155 victorias en carreras, 12 campeonatos de pilotos y 10 campeonatos de constructores. ¿Qué hace que este legado sea aún más notable? La inversión inicial que lo lanzó fue sorprendentemente baja, lo que lo convierte posiblemente en la mayor ganga en la historia del automovilismo.

Los orígenes del motor: llenar un vacío

En 1966, cuando la Fórmula 1 hizo la transición a las regulaciones de motores de 3.0 litros, el fundador de Lotus, Colin Chapman, necesitaba un nuevo proveedor de motores después de que Coventry Climax se retirara. Ingrese Cosworth, fundada por el ex ingeniero de Lotus Keith Duckworth, quien creía que podía construir una unidad competitiva con sólo £100,000 (aproximadamente $125,000 hoy).

Un golpe maestro de relaciones públicas: Ford muerde el anzuelo

El jefe de relaciones públicas de Ford de Gran Bretaña, Walter Hayes, vio el potencial. Convenció a la junta directiva de la empresa para que proporcionara la financiación, reconociendo los beneficios de marketing y prestigio. Esta apuesta dio sus frutos al instante. El DFV debutó en 1967, conducido por Jim Clark, y consiguió una victoria en el Gran Premio de Holanda.

Años de dominio: éxito inigualable

El DFV se convirtió rápidamente en el motor elegido por los equipos privados. En los años 1969 y 1973, los coches con motor DFV ganaron todas las carreras. Su confiabilidad y rendimiento fueron incomparables durante más de una década.

La era Turbo y más allá

El auge de los motores turboalimentados en la década de 1980 finalmente eclipsó al DFV, y su última victoria fue en el Gran Premio de Detroit de 1983. Posteriormente, los motores Ford-Cosworth tuvieron cierto éxito (en particular, impulsar a Michael Schumacher al campeonato de 1994 con Benetton), pero nunca alcanzaron las mismas alturas. La última victoria de Ford en F1 fue en 2003 con el jordano Giancarlo Fisichella.

Propiedad del equipo Ford: una historia diferente

Si bien el DFV fue una inversión fenomenal, el intento de Ford de dirigir su propio equipo de F1, Jaguar Racing (anteriormente Stewart Grand Prix), fue un fracaso. A pesar del importante respaldo financiero, el equipo logró sólo dos podios en cinco temporadas antes de ser vendido a Red Bull en 2004.

Hoy, Ford se ha asociado con Red Bull Racing, regresando a la parrilla con el mismo equipo que alguna vez vendió. El DFV sigue siendo un ícono, lo que demuestra que incluso los legados más dominantes pueden coexistir con errores empresariales.

La historia del DFV es un recordatorio de que la brillantez en ingeniería no siempre se traduce en éxito en la gestión, pero su impacto en la Fórmula 1 es innegable.