Suministro de combustible en Australia: aún no hay racionamiento, pero se recomienda prudencia

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El suministro de combustible de Australia se mantiene estable a pesar de las perturbaciones globales, sin planes inmediatos de racionamiento, según el ministro de Energía y Cambio Climático, Chris Bowen. Si bien reconoce las perturbaciones recientes, el gobierno insiste en que la escasez interna se debe principalmente a compras de pánico, no a fallas sistémicas.

Niveles de suministro actuales

Al 22 de marzo de 2026, Australia tenía aproximadamente 38 días de suministro de gasolina, con reservas de diésel y combustible para aviones para 30 días. A pesar de las cancelaciones de aproximadamente seis de los 81 envíos mensuales de combustible (principalmente de Corea del Sur, Singapur y Malasia), las refinerías están operando a plena capacidad, priorizando las necesidades australianas sobre las exportaciones.

“Estamos viendo el mismo nivel de gasolina y diésel, si no un poco más, que antes de que comenzara la crisis”, afirmó Bowen.

Interrupciones y mitigación

Las perturbaciones se deben a la actual inestabilidad geopolítica, particularmente en el Medio Oriente, que ha provocado retrasos en los envíos y preocupaciones sobre la disponibilidad de combustible. El gobierno ya liberó el 20% de las reservas nacionales y ajustó temporalmente los estándares de combustible para permitir un mayor contenido de azufre si fuera necesario.

La coordinadora del grupo de trabajo, Anthea Harris, ha sido designada para coordinar la distribución de combustible a nivel federal y estatal.

Desafíos regionales y compras de pánico

Los problemas más importantes persisten en áreas rurales y regionales, donde las cadenas de suministro son más largas y las estaciones de servicio más pequeñas luchan por competir por el combustible limitado. Las compras de pánico han exacerbado el problema, y ​​el primer ministro Anthony Albanese ha instado a los ciudadanos a comprar sólo lo que necesitan.

“Los australianos deberían preocuparse al ver en la televisión los bombardeos de barcos petroleros, pero las compras de pánico empeoran la situación”, comentó Bowen.

Trabajar desde casa: una opción sensata

La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha recomendado reducir el consumo de combustible mediante medidas como trabajar desde casa. Bowen apoya esta idea y afirma que es “algo sensato en cualquier entorno”, aunque reconoce que no es factible para todos.

Los poderes de emergencia permanecen intactos

La Ley Nacional de Emergencia de Combustibles Líquidos (1984) otorga al gobierno el poder de imponer racionamiento, pero Bowen ha descartado invocarlo. La Ley nunca se ha utilizado, ni siquiera durante crisis anteriores como las Guerras del Golfo y la COVID-19. Hizo hincapié en que activar tales medidas requeriría un “firme asesoramiento” del Comité Nacional de Emergencia del Suministro de Petróleo y la cooperación con los gobiernos estatales.

El resultado final

El suministro de combustible de Australia está bajo presión, pero el gobierno mantiene la confianza en su capacidad para gestionar las perturbaciones. Si bien el racionamiento no está sobre la mesa, los consumidores deben actuar con prudencia y evitar compras de pánico innecesarias. La situación sigue siendo dinámica y el seguimiento y la coordinación continuos son cruciales para garantizar un acceso estable al combustible.