Toyota está haciendo un importante avance en el Campeonato Repco Supercars de Australia, pero su entrada no se construye desde cero. En cambio, se basa en una reimaginación sofisticada de un motor de casi dos décadas de antigüedad. A través de una asociación técnica entre Swindon Powertrain, con sede en el Reino Unido, y Walkinshaw TWG Racing de Australia, un veterano Lexus V8 se ha transformado en un competitivo corazón de carreras Toyota GR Supra Gen3.
La Fundación: Insuflar nueva vida al 2UR-GSE
El núcleo de este proyecto es el Toyota 2UR-GSE, un V8 de 4,9 litros que debutó por primera vez en 2007. Si bien se diseñó originalmente para autos de calle Lexus de alta gama, su durabilidad inherente lo convirtió en un candidato ideal para las exigencias extenuantes de las carreras de superdeportivos.
Para maximizar el potencial del motor dentro de las regulaciones técnicas de la serie, los ingenieros se centraron en tres áreas críticas: cilindrada, suministro de combustible y sincronización de válvulas.
Transformaciones técnicas clave
1. Lograr la configuración “cuadrada”
La normativa de superdeportivos permite una cilindrada de 5,0 o 5,7 litros. Para alcanzar este umbral sin comprometer la integridad del bloque motor existente, Swindon Powertrain optó por un rediseño estratégico de la geometría interna:
– La Modificación: Reemplazaron el cigüeñal estándar por una nueva versión, aumentando la carrera de 89,5 mm a 94 mm.
– El resultado: Esto creó una configuración “cuadrada”, donde el diámetro y la carrera son iguales, optimizando el equilibrio y la entrega de potencia del motor sin dejar de cumplir plenamente con las reglas.
2. De la inyección directa al puerto
Uno de los obstáculos más importantes fue la prohibición de la inyección directa en la serie. Dado que el 2UR-GSE original se basa en inyección directa, fue necesario revisar todo el sistema de inducción:
– La conversión: Los ingenieros “eliminaron” los orificios originales de los inyectores en la culata y los reemplazaron con un nuevo sistema de inyección en el puerto.
– Fabricación avanzada: El nuevo sistema de admisión cuenta con un colector de admisión impreso en 3D. Esta tecnología, utilizada con éxito por Swindon en el Campeonato Británico de Turismos (BTCC), utiliza plástico impreso en 3D y componentes mecanizados para garantizar una distribución perfecta del flujo de aire y una sintonización acústica óptima para la curva de par.
– Refinamiento de la combustión: Debido a que la inyección en el puerto cambia la forma en que el combustible ingresa al cilindro, las cámaras de combustión fueron rediseñadas para garantizar una combustión eficiente y un rendimiento confiable.
3. Resolviendo el dilema VVT
Los motores de producción modernos utilizan sistemas electrónicos de sincronización variable de válvulas (VVT) para optimizar la eficiencia. Sin embargo, Supercars exige una ECU sellada y estandarizada que no sea compatible con estos sistemas electrónicos.
– La solución: Swindon desarrolló un sistema hidráulico VVT personalizado para que las levas de admisión imiten la funcionalidad del original. Esto requirió un rediseño completo de varios componentes, incluidas tapas de levas, cubiertas de levas y canales de aceite.
Eficiencia a través de la ingeniería híbrida
A pesar de la extensa lista de modificaciones, el proyecto sigue una filosofía de retención estratégica. Al mantener la mayoría de los componentes originales de producción, el equipo logra dos objetivos:
1. Cumplimiento Normativo: Mantenerse dentro del estricto marco de las normas Gen3.
2. Gestión de costos: Reducir la complejidad y el gasto de construir un motor de carreras personalizado desde cero.
Si bien la propiedad intelectual y el trabajo de diseño se originaron en el Reino Unido, el ensamblaje físico y el mantenimiento continuo se manejan localmente en las instalaciones de Walkinshaw TWG Racing cerca de Melbourne, lo que garantiza que los Toyota GR Supra estén listos para la pista.
Esta hazaña de ingeniería demuestra cómo la tecnología “antigua” puede volverse altamente competitiva mediante la fabricación aditiva moderna y un rediseño mecánico preciso, lo que demuestra que la longevidad en el diseño automotriz es una cuestión de evolución más que de reemplazo.
