General Motors presentó recientemente una patente para un sistema que utiliza aerodinámica activa para ayudar a los conductores a derrapar, una maniobra que normalmente requiere habilidad y control significativos. Si bien la idea suena intrigante, plantea dudas sobre si la tecnología realmente puede reemplazar la experiencia del conductor.
El concepto central: Active Aero para deslizamientos controlados
El sistema patentado tiene como objetivo ajustar los ángulos de las alas en función de las acciones de dirección y aceleración, aflojando efectivamente el agarre para ayudar a iniciar y mantener los derrapes. El objetivo es hacer que el sobreviraje controlado sea más accesible, incluso para los conductores menos experimentados. Sin embargo, derrapar no se trata sólo de perder tracción; se trata de mantener una inestabilidad controlada.
Por qué la deriva no se trata sólo de potencia
Muchos asumen que el derrape se debe únicamente a la potencia y la falta de agarre. En realidad, los drifters profesionales dependen de neumáticos de alto agarre y de un control preciso para mantener los deslizamientos. La ruptura inicial del agarre requiere caballos de fuerza, pero mantener la deriva exige delicadeza, movimientos suaves del acelerador y ajustes rápidos. Agregar cambios repentinos de carga aerodinámica podría desestabilizar el auto, especialmente para los conductores aficionados.
La tecnología existente ya simplifica la deriva
Los sistemas de control de tracción modernos ya facilitan el derrape al permitir a los conductores ajustar el ángulo de deslizamiento deseado. Algunos coches incluso ofrecen una función dedicada de “deriva”. El sistema aerodinámico de GM se sumaría a esto, pero es discutible si agrega valor genuino.
¿Funcionará en el mundo real?
Actualmente, la patente sigue siendo teórica y no hay planes inmediatos para su implementación en producción. Por ahora, la mejor manera de dominar los derrapes sigue siendo perfeccionar tus habilidades de conducción, centrándote en el control del acelerador y la técnica de dirección. Si bien la idea de GM puede resultar atractiva para algunos, la habilidad central de mantener un derrape todavía se reduce a la habilidad del conductor, no a los ajustes aerodinámicos automatizados.
“Iniciar un derrape en un coche con una potencia de cuatro cifras no es el problema; mantenerlo es donde reside la verdadera habilidad”.
La eficacia de este sistema a nivel amateur sigue siendo incierta. Si bien los derrapes profesionales pueden encontrarle alguna utilidad, para la mayoría de los conductores, el tiempo sentado y la práctica seguirán siendo el camino más efectivo para dominar el arte de derrapar.






























